Último capítulo

martes, 27 de diciembre de 2016

LO MÁS NATURAL

Cuando hacemos algo que suponemos muy importante, me imagino que lo lógico es tratar de que nada nos salga mal, hacerlo bien si a ser posible que salga perfecto. Llega un momento en que incluso este pensamiento llega a frustrarnos. Y hablando un poco desde mi punto de vista puedo decir que soy algo perfeccionista en cuanto a lo de trabajar. Cuando empezaba mi nuevo trabajo lo primero que me metí en la cabeza era que tenía que hacerlo bien, ser eficiente y no defraudar porque ante todo mi objetivo era estar a la altura de mis propósitos. Pero ¿qué me pasaba cuando algo salía mal? Me frustraba mucho y luego me concienciaba en que la frustración no era el camino, el camino era buscar mis fallos y hacerlo perfecto y que con el tiempo yo mejoraría hasta eliminar al cero mis fallos. Esta idea es una utopía tan grande como el universo, porque comprendí cuando me di  cuenta de que las cosas nunca, nunca jamás dejan de salir mal, ni van a salir del todo bien, las probabilidades de que lo que estés haciendo ya sea trabajo exámenes, etc., salga mal es tan alta como que salga todo bien. Pensar que algo no puede que salir mal es como pensar que el ser humano sólo tiene la capacidad de estar bien al 100%. Incluso las máquinas programadas cometen errores a lo que no puedo recurrir a decir que no somos máquinas para no cometer errores. Así que si algo sale mal tenemos que dejar de agobiarnos en que salga perfecto porque tal vez tenía que salir mal para aprender ya que a veces incluso cuando algo, algún trabajillo, examen o lo que sea te sale mal la gente lo encuentra como un punto débil para hacerte sentir inútil pero no tiene que ser así, porque que salga mal es tan natural como que salga bien. Te vas a esforzar al 100% y encima ni siquiera obtendrás los resultados de tu esfuerzo ni la nota que esperabas, pero por qué, porque es lo más natural del mundo, no quiere decir que seas inútil ni que no puedas hacerlo mejor, simplemente quiere decir que es otro 50% de las probabilidades y a raíz de esa misma probabilidad tú la modificas de manera positiva, y poco a poco mejorarla para que las imperfecciones sean mínimas. Cuando empieces a ver los errores como algo natural veras lo fácil que serán modificarlos para bien. Y la presión hacia ti mism@ será mínima. Si quieres, haz la prueba y fíjate que aunque empeñándote  y sin que tú lo quieras cuantas veces algo te sale mal, ¿Y sabes lo que podemos hacer cuando algo nos salga mal? No culparnos, no generar remordimientos, aceptarlo como algo natural pero saber  encontrar la forma de que cada vez y un poco más salga todo mejor y como queremos, que no dejará de salir mal claro que no, pero podemos procurar que sea mucho mejor que antes... 

2 comentarios:

  1. Dime cuantas cicatrices tiene tu cuerpo y me imaginaré como ha sido tu camino . Al fin y al cabo para aprender a montar en bicicleta hay que caerse al inicio , y uno no deja de hacerlo verdad ? Corrige y piensa por qué se cayó . En la vida es similar , no es tanto cuantos éxitos tengas o cuan perfecto hagas las cosas . Es también tu capacidad para levantarte y aprender de tus errores como bien dices . Está muy bien que seas una persona perfeccionista , eso es que te exiges a ti misma como persona pero hay que saber y tú lo dices que no somos máquinas programadas . Y menos mal , que aburrida la perfección . Una de las mejores cosas es l aprendizaje diario , no dejar de absorver y aprender . Sea lo que sea . Eso te hará mejor en tú trabajo , en la vida y contigo mismo .
    Aprende del error , identifícalo y corrígelo . El que lo intenta y arriesga es el único que tendrá éxito . Aunque se caiga y el que no lo intenta jamás conseguirá la gloria del riesgo .

    Me encanta tu blog , sigue así ...

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    1. Gran comentario, coincido muchísimo. Gracias ��

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